¿Cómo se forma un tornado?

Introducción

Los tornados son uno de los fenómenos atmosféricos más destructivos y temidos en todo el mundo. Cada año, estos vórtices de aire en espiral causan miles de millones de dólares en daños y hacen peligrar la vida de millones de personas. Pero, ¿cómo se forman exactamente los tornados? ¿Qué condiciones deben estar presentes para que se cree este evento devastador? En este artículo, exploraremos los procesos físicos detrás de la formación de tornados y describiremos las diferentes maneras en que los meteorólogos pronostican la aparición de estos eventos.

¿Qué es un tornado?

Un tornado es un vórtice de aire en espiral que se extiende desde la base de una nube de tormenta hasta la superficie de la tierra. El aire que compone un tornado gira violentamente en círculos cerrados y, a veces, puede alcanzar velocidades de más de 300 millas por hora. Los tornados se forman a partir de tormentas eléctricas, específicamente, tormentas supercélulas. A menudo se les llama "trombas terrestres". En términos generales, tienen un diámetro de unos pocos cientos de yardas y pueden prolongarse durante varios minutos o incluso horas.

La producción de tormentas supercélulas

Un tornado se forma a partir de una tormenta eléctrica llamada supercélula. Las supercélulas son las tormentas eléctricas más peligrosas y persistentes. A menudo producen vientos fuertes, granizo, rayos y fuertes lluvias. Las supercélulas son las células de tormenta más poderosas y más propicias para producir tornados. A menudo, se forman en áreas donde hay mucha energía e inestabilidad en la atmósfera.

La formación de las supercélulas comienza a partir de un sistema de baja presión atmosférica, que provoca la ascensión del aire caliente y húmedo desde la superficie terrestre. Este aire húmedo y caliente se encuentra con la masa de aire frío y seco de la atmósfera superior, creando una inestabilidad que produce una tormenta eléctrica. La supercélula se forma cuando un tipo específico de vórtice atmosférico, llamado mesociclón, está presente dentro de la tormenta.

Generación del mesociclón

Un mesociclón es un vórtice atmosférico grande y potente que se encuentra dentro de una tormenta eléctrica. Este vórtice actúa como un motor para la supercélula, soplando aire caliente y húmedo hacia la superficie y trayendo aire frío y seco hacia la atmósfera superior. Los mesociclones suelen medir varias millas de diámetro y pueden durar hasta varias horas.

Un mesociclón se forma cuando varias condiciones se dan en la atmósfera. Una de las principales condiciones es la presencia de cizalladura del viento, que es un cambio en la dirección y la velocidad del viento a medida que entra en altitudes más altas. La cizalladura del viento causa que el aire caliente y húmedo en la base de la nube gire horizontalmente, lo que inicia la formación del mesociclón.

Otra condición necesaria para la formación de un mesociclón es la presencia de una corriente ascendente de aire cálido y húmedo que ingresa en la base de la tormenta eléctrica. Esta corriente ascendente puede ser causada por la presencia de un frente frío, una zona de baja presión o una fuente de calor en la superficie.

Formación del tornado

Una vez que se ha formado el mesociclón dentro de la tormenta eléctrica, se necesitan más condiciones para que se forme un tornado. Uno de los elementos más importantes es la rotación vertical del aire. Cuando el aire caliente y húmedo entra en una corriente de aire frío y seco, comienza a girar horizontalmente como hemos mencionado antes. La rotación horizontal del aire puede ser impulsada por la energía del mesociclón.

La rotación horizontal del aire se combina con la corriente ascendente de aire cálido y húmedo para crear una rotación vertical del aire. La rotación vertical se estrecha y acelera, formando una espiral apretada. Esta espiral es la base de lo que se convertirá en un tornado. A medida que la rotación vertical continúa aumentando, el aire frío que ingresa a la tormenta desvía la espiral formando una columna torcida y enérgica que se extiende desde el suelo hasta la base de la nube. Este es el tornado en sí mismo.

Cómo los meteorólogos prevén la formación de tornados

La predicción de la formación de un tornado es un proceso extremadamente difícil. Los tornados son eventos impredecibles y pueden surgir rápidamente, lo que los convierte en uno de los eventos meteorológicos más temidos y peligrosos en todo el mundo. Sin embargo, los meteorólogos han desarrollado varios métodos para prever la formación de tornados, lo que les da tiempo a las personas para prepararse y reducir los daños materiales y humanos.

Radares Doppler

Una de las principales herramientas utilizadas por los meteorólogos para prever la formación de tornados es el radar Doppler. Estos radares son capaces de detectar el movimiento del viento en el interior de una tormenta eléctrica, lo que permite prever el movimiento y la intensidad de una supercélula. Los meteorólogos pueden usar esta información para alertar a las personas en la ruta del tornado y aconsejarles sobre la mejor manera de protegerse.

Observación visual

Los meteorólogos también utilizan la observación visual para prever la formación de tornados. Esto implica enviar a los cazadores de tornados a la ruta de una tormenta eléctrica para observar el movimiento del viento, la rotación y otros factores que puedan indicar la formación de un tornado. Los cazadores de tornados también pueden enviar imágenes y videos de la tormenta back al centro meteorológico para ayudar a los meteorólogos a hacer una predicción aún más precisa.

Modelos informáticos y equipos de sondeo

Por último, los meteorólogos utilizan modelos informáticos y equipos de sondeo para prever la formación de tornados. Estos sistemas de predicción pueden calcular las condiciones atmosféricas, la presión del aire, la temperatura y otros factores para prever la formación de tormentas eléctricas y tornados. Los equipos de sondeo, como radiosondas y aviones de reconocimiento meteorológico, pueden enviar información en tiempo real sobre las condiciones atmosféricas en diferentes altitudes.

Conclusión

La formación de tornados es un proceso complejo que requiere la presencia de numerosas condiciones en el medio ambiente. Sin embargo, gracias a la ciencia y la tecnología meteorológicas, los meteorólogos pueden prever la formación de tornados con cierto grado de precisión. Aunque estos eventos peligrosos y destructivos pueden ser devastadores, la mejor manera de mantenerse a salvo es estar preparado y prevenido.